No es opción sufrir a mares, sin que tenga algún sentido u objetivo que te haga crecer. No es opción perder todo lo que quieres ni quedarte inmóvil ante la injusticia sin poder defenderte. No es opción que no te valoren y no te vean. No es opción sentirte menos, dejar de lado tus potencialidades y habilidades por un trabajo indigno y si eso está sucediendo ahora, no es opción que persista en el tiempo.

No es opción que no veas la salida, que no te pares en tus pies con seguridad y la fuerza de un superviviente y hagas frente a tus miedos, a tus desidias.

No es opción quedarte con la vida que, aunque tu mismo la creaste antaño, ahora no te llena o no te merece, ni dignifica.

Elimina todas las posibilidades de tu mente de que algo pueda o no suceder, cierra la puerta a tu miedo, no centres la atención en la opción que no quieres, dilo si es necesario en voz alta, para escucharte y que se grabe auditivamente, así tu mente consciente e inconsciente busca otras alternativas. Tu mirada y tu atención se centrará en la diversidad que SI es opción. Lo que piensas lo creas por lo menos como opción, por eso da la orden a tu mente.

 

El universo no conspira como algunos piensan, sino que es nuestro propósito firme y seguro lo que irá filtrando todas las alternativas posibles y que no te engañe el miedo, que suele requerir mucha de tu atención, es por eso que lo que temes puede cumplirse.