El humanismo alude a una concepción filosófica que resalta la dignidad del ser humano y un ideal de vida. El existencialismo por su parte pone énfasis en la existencia, en como los seres humanos viven sus vidas, en la experiencia del ejercicio o de la renuncia de la libertad.

La psicología humanista considera que el hombre es más que la suma de las partes, que lleva a cabo su existencia en un contexto humano, es consciente y tiene capacidad de elección, también es intencional en sus propósitos, sus experiencias valorativas, su creatividad y su reconocimiento de significación.

El abordaje terapéutico se centra en la persona y su experiencia interior, así como en su significado para ella, enfatiza las características distintivas y específicamente humanas como la creatividad, la decisión, la autorrealización. Se interesa por el desarrollo pleno del potencial inherente a cada persona consigo misma y con los demás.

infinitoLa visión existencialista propone como punto de partida la comprensión de la personalidad, la tendencia percibir significados en los sucesos y ser así capaz de trascender situaciones concretas. Considera que las diferencias individuales se extienden en un continuo que va desde el ser auténtico (decisiones basadas en el futuro, el crecimiento y la realización) hasta el conformista (decisiones basadas en el pasado, lo conocido)

Según este abordaje los trastornos representan una alteración del ser-en-el-mundo, este puede ser estudiado, descrito y rectificado. El objetivo de la psicoterapia es entender el proyecto existencial de la persona y ayuda a asumir la propia experiencia en toda su plenitud, descubriendo las formas y áreas de alienación para recobrar la autoposesión y la autodeterminación.